Análisis de la Fundación Empresarios por la educación sobre las dificultades para hacer del derecho a la educación una política de Estado.

 

Por: Luz Yesenia Moscoso Ramírez*

En América Latina sólo uno de cada cuatro niños y niñas entre los 4 y 5 años de edad frecuentan centros de educación preescolar y su asistencia suele caracterizarse por una gran desigualdad.  De otro lado, el 27% de los y las estudiantes de secundaria presentan edad superior a la que les corresponde en su nivel educativo, y de los 117 millones de niños, niñas y jóvenes en edad escolar en la región, 6,5 millones no asisten a la escuela y 15,6 millones se encuentran con rezago (Unesco y Unicef).

Estas son solo algunas de las escandalosas cifras que llaman la atención frente a la necesidad urgente de que los niños, niñas y jóvenes de América Latina ejerzan plenamente su derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad. La firma de tratados por la calidad de la educación por parte de los países de la región no ha bastado para avanzar. Si bien la educación ha subido en el orden de prioridades ciudadanas y también ha aumentado su presencia en los discursos políticos, no lo ha hecho de forma que trascienda las políticas de gobierno a políticas de Estado, lo que termina impactando directamente las condiciones de aprendizaje de estudiantes (Reduca, 2016).

Las metas que nos impone la comunidad internacional, a través de, por ejemplo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y La Cumbre de las Américas, son apuestas mínimas que deberían superarse con creces gracias a las estrategias y políticas que cada país propone y, en todo caso, no lograr estos mínimos se convierte en un riesgo para el logro en la disminución de inequidades que aquejan a la región.

Entender lo que implica realmente garantizar el derecho a la educación y conocer nuestra responsabilidad y relación frente al mismo, desde cada uno de nuestros roles como miembros de una  sociedad, ya sea como Estado, familias, organizaciones de la sociedad civil o como ciudadanos, entre otros, es el primer paso para lograr impactos más pertinentes, estratégicos y positivos en los aprendizajes de los estudiantes y en su formación en competencias básicas y socioemocionales a lo largo de la vida y, por lo tanto y como consecuencia, en el desarrollo de la región.

En éste sentido, Reduca, la Red Latinoamérica por la Educación desde la que la Fundación Empresarios por la Educación representa a Colombia, lanzó la semana pasada su posicionamiento frente al papel de la sociedad civil, los gobiernos y las familias en el debate educacional. Este documento recoge la voz de 14 organizaciones de la sociedad civil en 14 países de Latinoamérica, además de cifras y referencias de organismos multilaterales como Unesco, Unicef y el BID.

Dentro de los llamados más importantes están:

*La necesidad de consolidar políticas integrales para la primera infancia, identificando una institución rectora con mandato político y capacidad financiera, así como aumentar la cobertura de la atención, definir qué es calidad en la atención a la primera infancia y las métricas para su desarrollo.

*Consolidar sistemas de alerta temprana que permitan prevenir y actuar frente a la posible deserción escolar.

*Monitorear el aprendizaje mediante mecanismos que permitan mejoras y retroalimentación.

*Brindar especial atención a las transiciones entre niveles escolares.
*Proponer y fomentar procesos de Innovación educativa

*Y fortalecer y apoyar la formación de docentes y directivos de cara a las competencias del Siglo XXI.

Estamos convencidos de que nuestra postura es compartida por muchos de quienes buscamos hacer de nuestros países escenarios de convivencia, equidad, paz y desarrollo, donde la educación es la gran protagonista. Precisamente, esta semana varios de los representantes de Reduca estuvieron participando en la Conferencia Anual de la Iniciativa Global para la Innovación Educativa en Harvard aprendiendo nuevos caminos, compartiendo ideas y buscando maneras de articular esfuerzos e incidir en políticas públicas en educación regionales.

¡A cuatro vientos, sumemos nuestras voces y hagamos de la educación una prioridad regional!

*Encargada temática de la Red Latinoamericana por la Educación (Reduca) en la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa.

Fuente original: EL MUNDO

A %d blogueros les gusta esto: