Por: Julián Moreno Parra y Sara Rodríguez Hernández*

La historia aquella de “dejar hacer y dejar pasar” ha hecho que pasen muy pocas cosas con la educación en nuestro país. La lista de incumplimientos es extensa y las promesas que terminan en buenas intenciones son muchas. Es hora de revitalizar los pactos que se están quedando en el papel y exigir su implementación.

Los maestros y directivos docentes que lideran grandes transformaciones educativas, los estudiantes que hacen hasta lo imposible para llegar al colegio, o las familias que ponen en riesgo su sustento diario para que sus hijos se eduquen son un claro ejemplo del amplio grupo de ciudadanos que no han dejado pasar por alto la educación y estarían dispuestos a colaborar para que los demás actores hagan lo que les corresponde.

¿Cómo  cambiar la historia de acuerdos no cumplidos con la educación? Al calor de las elecciones presidenciales responderíamos que eligiendo al candidato más comprometido. Pero como nada nos garantiza que así será y nada pasa cuando se le incumple a la educación o es poco lo que podemos hacer para cambiar esa historia, es el momento de persistir y proponer acciones concretas que permitan delimitar una ruta para avanzar.

El esfuerzo realizado para construir pactos que preocupante y dolorosamente se empiezan a quedar en el papel nos compromete a dar pasos reales frente a su implementación. Por ello, más que fórmulas secretas, planteamos cinco pasos que podemos dar a la hora de realizar pactos por la educación.

Atender prioridades y destinar recursos para hacerlos sostenibles:Necesitamos pactos concretos que definan prioridades en las que converjan diferentes iniciativas y actores del sistema educativo. La disponibilidad de recursos para implementar lo propuesto y hacerles seguimiento son claves y mantienen la motivación a participar.

Renovar alianzas: Una sola golondrina no hace verano. Establecer nuevas alianzas por la educación es determinante. Son la mejor alternativa para hacerlo juntos y mantener liderazgos que nos garanticen llegar a la meta. Algunos se quedarán en el camino, mientras quienes lideran la alianza participarán hasta el final.

Promover la participación y la importancia de la educación: Las sociedades que valoran la educación saben cómo exigir el cumplimiento de los acuerdos porque todos, sin excepción, están convencidos de su importancia. La participación facilita la relación entre quienes estamos involucrados con la educación para que cada uno entienda su responsabilidad y aporte lo que le corresponde.

Realizar acompañamiento y seguimiento a la ejecución: Con el acompañamiento a las acciones logramos hacer lo que nos falta para mejorar y superar las dificultades, y con el seguimiento podemos verificar si se está cumpliendo o no con lo pactado, tal como se planeó.

Evaluar sus resultados e impactos: El pacto debe proponerse metas reales que reflejen nuestros sueños, es decir, objetivos puntuales a partir de los cuales se puedan construir indicadores para saber si lo que hacemos está resultando de acuerdo con lo que deseamos e identificar lo que tendríamos que ajustar.

Por lo general, tomamos la mejor foto el día que firmamos el pacto una imagen que refleja la satisfacción de lograr acuerdos y definir los mecanismos que los hacen posibles. ¿Qué tal si nos proponemos tomar una mejor foto otro día y registramos la imagen de una sociedad que muestra los resultados alcanzados con las políticas y planes que acordó para mejorar su educación?

Como representantes de la sociedad civil, y comprometidos con la educación, continuaremos trabajando, un pacto tras otro, hasta encontrar el camino que nos permita llegar a tomarnos esa foto que atestigüe cómo, finalmente, cambiamos la eterna historia de incumplimientos con la educación.

* Sara Rodríguez Hernández es voluntaria y Julián Moreno Parra es asesor de la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa.

Artículo tomado de: El Espectador.com